El Fresquito (Parte I)

La sencillez y la naturalidad son el supremo y último fin de la cultura

F. Nietzche (1844-1900)

 

El Gin&Tonic (GT) es el cocktail preferido en nuestro país donde en los últimos años ha experimentado un auge enorme, solo comparable con la degeneración que ha sufrido. ¿Un GT de vainilla, humo y chocolate? No sé donde vamos a llegar….

 

Una fórmula que ha permanecido invariable durante siglos : Ginebra, tónica, hielo y limón; en pocos años se le han añadido miles de aditivos en forma de pepino, cardamomo, enebro, manzana, regaliz, frambuesa, canela y tantas otras “porcalladas” que incluso llegan a flotar en el líquido, habiendo llegado a un punto absurdo y molesto. Necesitamos una vuelta al sentido común que nos evite tormentos innecesarios.

 

Mi experiencia personal está trufada de situaciones más o menos delirantes con respecto al GT. La primera vez que me pusieron una rodaja de pepino en el GT, en un conocido bar de copas de Coruña le indiqué al camarero que lo retirara, que no había pedido una ensalada. La que se lleva la palma ocurrió en Utrera, en Semana Santa, me sirvieron un GT de cuaresma en el que, con un artilugio le pasaban ¡¡¡incienso!!!. Tengo un amigo de pueblo que, después de cenar al pedir un GT siempre le pide al camarero que le sirva el GT básico, como cuando compras un coche sin alfombrillas ni nada, le indica con su sabiduría rural.

 

El Gin & Tonic básico, sin extras

 

Ante tanta degeneración y barroquismo extremo se impone una vuelta a lo clásico. Vamos a recordar los principios básicos ya que un Gin Tonic que busca la perfección ha de consistir en la conjunción de pequeños detalles que deben estar en perfecta armonía. Para esto vamos a tener en cuenta la opinión de Weirdo, el ilustre bloguero y experto en vinos y cocktails, que hizo una de las primeras descripciones del GT perfecto.

 

Tónica : Importantísima, las 4/5 partes de lo que vamos a beber. Han surgido como setas. «La Schweppes es una tónica maquillaje, da la impresión de ser más fresca porque lleva mucho gas carbónico añadido, pero resulta una tónica engañosa ya que mitiga los aromas de las mejores ginebras y esconde los defectos de las mediocres. La burbuja de Fever Tree puede parecer más fugaz, pero en realidad es más natural, si se es cuidadoso a la hora de servirla, sus sutiles burbujitas permanecerán en la copa hasta el último trago. La Nordic Mist, es un engaño a la burbuja, una broma de mal gusto, un sucio andrajo». Evítenla.

 

Ginebra : Esto es una auténtica plaga, podríamos hablar horas. Las preferidas de Weirdo (coincido plenamente) son: «La Martin Miller Westbourne, la más fresca, compleja e inquietante de las ginebras. Destilada por el considerado como Rolls Royce de los alambiques, formado por dos piezas de cobre macizo en 1903 por el mejor artesano de la época: John Dore and Co. Otra de las claves es que sólo se aprovecha el corazón de la segunda destilación. Este destilado puro, viaja hasta Islandia, donde se mezcla con el agua desmineralizada de los icebergs ( el agua más pura del mundo ). Aromas a regaliz, anís y sobre todo la frescura de un rocío primaveral con el frio de finales de otoño«. ¡¡¡¡Toma ya!!!!. «La segunda ginebra es la Brecon, «con una pureza extraordinaria, tiene el fino y educado carácter británico, la sutileza personificada. Procedente del parque nacional de Brecon Beacons en Gales, posiblemente sea la ginebra más apropiada para beber en verano, cuando no se tiene la cabeza ocupada en la puta subsistencia, cuando realmente lo único que uno quiere, es sentarse a ver las palomas comer el pan que la gente les tira«. La tercera es la Tanqueray Ten. «Suave y rotunda, a la vez delicada y potente, es una ginebra perfecta para hacer de digestivo después de una comida copiosa. El hecho de que pase cuatro destilaciones, hace que sea muy neutra, a pesar de ello, conserva la extraña elegancia de la simplicidad. La sutilidad de sus aromas de limón y pomelo, la hacen inconfundible para un buen catador«.

 

 

Martin Miller Westbourne y Fever tree, una gran combinación

 

Hielo : Los hielos de gasolinera y de algunos supermercados son los mejores. «Lo fundamental es que no tengan los malos olores que se desprenden en muchos congeladores y que antes de ser servido esté extremadamente frío ( a partir de -25º sería lo ideal ), para que no se diluya rápidamente, aguando nuestro preciado cocktail«.

 

Cítricos : La clave es que esté lo mas fresco posible, el limón de la finca del amigo suele ser más fresco que la lima que viene de lejos. «Hay que echarle solo la cáscara, ya que es donde se encuentran los terpenos y los ácidos cítricos. La parte blanca amarga y el zumo mata la burbuja«. Evítenlas.

 

Copa : «De cristal fino y gran tamaño, es aconsejable que la boca sea estrecha con el fin de que permanezcan los sutiles aromas del Gin & Tonic. El vaso de tubo queda terminantemente prohibido, derogado«.

 

Como esto se me ha ido un poco de las manos, en el próximo artículo haremos una segunda parte con su elaboración, la música ideal para degustarlo y otras cositas.